San Juan 17, 1-2.9.14-26

LA LECTURA DE HOY: En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a todos los que le has dado. Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por estos que tú me diste, porque son tuyos. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad… «Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús» En Jesús somos vencedores 1). Muchas veces en la vida somos prisioneros de nuestros temores, esclavitudes del pecado 2). Olvidamos que la fe es el paso necesario, la puerta de ingreso a la nueva y verdadera vida. 3). Solo lo que es asumido es redimido Propósito: Señor, sana las heridas más profundas de mi corazón

FUENTE: https://www.youtube.com/@PadreCarlosYepesOficial

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