La vicepresidenta demócrata y el ex presidente republicano se enfrentarán durante 90 minutos para describir propuestas y criticarse mutuamente, en un escenario de empate técnico y millones de indecisos que definirán la votación del 5 de noviembre

Trump y Harris abordarán la agenda internacional, pero exhibirán distintas miradas geopolíticas. El candidato republicano considera que el mundo es “un caos” y que Biden-Harris es responsable de la guerra en Ucrania, el ataque terrorista de Hamas contra Israel y la situación dictatorial en Venezuela.

“Conmigo no hubiera pasado”, sostuvo Trump en la Convención Republicana en Milwaukee. Su equipo de campaña no descarta que el ex presidente repita este concepto durante el debate con Harris.

La candidata demócrata hará una defensa exhaustiva de Israel, condenará el fraude y la represión ejecutada por el régimen de Maduro y defenderá la posición de la Casa Blanca frente a la guerra que libra Volodimir Zelensky contra Vladimir Putin.

Harris no cree en la lógica contra fáctica de Trump, y tiene prevista una explicación sobre todo el tablero internacional. A diferencia de su adversario, la vicepresidente cree en los organismos multilaterales y apoya el tratado de Cambio Climático.
A las 21 (hora del este), Harris y Trump ingresarán al estudio de la cadena ABC sin asesores, y sólo tendrán a disposición un bolígrafo, un anotador y una botella de agua mineral. El debate durará 90 minutos y será conducido por los periodistas David Muir y Linsey Davis. No hay discurso de apertura, no se pueden leer apuntes y los micrófonos estarán cerrados para el candidato que no le corresponde hablar.

Harris y Trump no se conocen, y hay resentimiento mutuo: político y personal. En Filadelfia nadie asegura que se saluden cuando comience el debate. Y menos cuando termine. Si pasa, sería un milagro político.
FUENTE: https://www.infobae.com/estados-unidos/

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