A 213 años de la batalla de Tucumán, la memoria de aquel septiembre de 1812 sigue viva. Desde temprano, la Basílica Nuestra Señora de la Merced volvió a ser epicentro de la fe popular, con misas cargadas de emoción para recordar la gesta en la que Manuel Belgrano, con un ejército diezmado y el fervor ciudadano, frenó el avance realista
